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LA ROJA


LA BRUJA ROJA DEL MEZCAL


Ya antes señalamos acerca de esta extraordinaria bruja, ahondaremos en su

biografía a continuación: Natalia Matta González es originaria del estado de

Chihuahua México, nació el 28 de octubre de 1898 en la hacienda de Santa Bárbara, propiedad de sus Padres Francesco Matta Gabriele e Isabel González Fuentes, siendo la séptima hija de ocho hermanos. Desde su infancia (debido a que Teresa Urrea fungió como su nana desde su nacimiento hasta los seis años de edad) estuvo relacionada con el mundo espiritual, otro factor que contribuyó al esoterismo en su vida tuvo que ver con ser ahijada de Francisco Ignacio Madero González quien siempre mostró un interés afectivo muy especial hacia ella y era

aficionado de técnicas alternativas de sanación (homeópata y herbalista) y

practicaba el espiritismo.




Debido a la influencia de Teresa Urrea, desde muy temprana edad, Natalia aprendió el arte de la sanación, la lectura del café y del cacao, entre otras mancias, sus contantes premoniciones, así como el tener un

amigo imaginario llamado Raúl (el cual se dice era un espíritu con el que se contactaba ¨hermano menor de Francisco I. Madero G.¨) llamó la atención de sus padres quienes en un inicio se preocuparon demasiado; sin

embargo, con el tiempo aceptaron su

extraña cualidad.

La cercanía entre la familia Matta González con la familia Madero en su momento detonó un evento trágico para Natalia. Abraham González Casavantes, primo hermano de Isabel González, madre de Natalia fungió como gobernador durante el mandato presidencial de Francisco I. Madero, de quien es bien sabido, llegó a la presidencia de la República Mexicana después de un movimiento armado dirigido por él, derrocando al régimen porfirista, el cual llevaba más de tres décadas en el poder.

Una vez que triunfó la causa, las armas de la Revolución Maderista, fueron ocultadas en la hacienda de Santa Bárbara a petición de los líderes revolucionarios hasta que la estabilidad del país se recobrara; sin embargo, dicha estabilidad no llegó debido a que el General Victoriano Huerta, orquestó un golpe de estado provocando con ello la muerte del presidente Francisco I. Madero.

Temiendo un levantamiento armado, el General Huerta, mandando a arrestar al gobernador de Chihuahua, Abrahán

González Casavantes a quien torturó

hasta su muerte para sacarle la información del sitio donde se ocultaban las armas Maderistas, al tener la ubicación del armamento giró la orden de recuperarlo y mandar fusilar a quienes resultaran culpables de su resguardo.

El ejército federal a escasas horas de la muerte del gobernador Chihuahuense

llegó a la Hacienda de Santa Bárbara y al encontrar el armamento oculto en los hilos

de grano de la propiedad, fusiló a la totalidad de la familia Matta González, exceptuando a Natalia y su hermano menor, quien debido a

sus premoniciones pudo evitar la muerte escondiéndose en un sótano de la

hacienda con tarros de miel, agua, y dos costales de papas; provisiones que le

ayudaron a mantenerse oculta durante el tiempo que el ejército federal estuvo

posesionado en el lugar. Así sobrevivió por más de un mes hasta que la hacienda fue

atacada por un grupo armado. Aprovechando el evento y la confusión, Natalia pudo escapar para deambular por unos días en la sierra de Chihuahua, hasta verse, por azares del destino, arrastrada a un grupo armado perteneciente a las fuerzas

revolucionarias a la escasa edad de trece años.

Su llegada a "la Bola", como comúnmente se les decía a los grupos armados revolucionarios, fue muy trágica y dolorosa, ya que, debido a su belleza natural, fue

golpeada y sometida a múltiples violaciones sexuales por los revolucionarios. Las

primeras semanas fue atada de un pie para evitar una posible fuga; sin embargo, en

uno de los pocos momentos que tenía para comer, Natalia se hizo de una taza y café,

la cual se empezó a leer debido a la desesperación y el horror de los momentos por los cuales estaba pasando, fue cuando una de las soldaderas llamada Bertha Pérez vio intrigada el momento en que Natalia hacía el ritual de la lectura, por lo que le pidió que le hiciera una a ella, en el momento en que terminó quedó asombrada por su certeza, y al preguntarle quién le había enseñado a interpretar tan mística lectura, Natalia mencionó: "Teresa Urrea" mejor conocida como “La Santa

de Cabora”.




El mencionarla causó conmoción en la mayoría de las soldaderas y algunos integrantes del grupo armado, quienes lincharon y quemaron a los que la tenían sometida liberando así, a Natalia de su martirio.


Debido a sus grandes dotes predictivos el grupo conformado en gran parte por indios Yaquis la tomó como su líder, los siguientes meses empezó a correr el rumor que una joven bruja de pelo del color de la sangre y ojos esmeralda con la capacidad de ver en la oscuridad, atacaba por las noches acompañada por un viento

espectral a las haciendas ocupadas por cualquier grupo armado, ya fuera federal o

sublevado revolucionario. Luchando su propia guerra, fue así como surgió la leyenda

de “La Roja” una mujer guiada por espíritus y rodeada de eventos sobrenaturales,

tan amada como odiada, luchando por su propia causa, sin más pago que la

satisfacción de ejercer su propia justicia.

Mística, bruja, y hechicera, esperanzadora de los desvalidos, temida por los poderosos. Sus maldiciones y conjuros a gran parte de los líderes de la Revolución Mexicana, dieron tal efecto que el sólo pronunciar su nombre

parecía atraer consigo una maldición. Insaciable asesina de violadores y feminicidas, se decía que tenía como corcel una luna menguante, y que la noche

era su día y así como la muerte era su vida, madre del mezcal, esposa de la marihuana, hija del café, devota fiel de la tierra, e inmune al fuego de la hoguera; maldijo a Villa, maldijo a Obregón, predijo a Zapata una muerte por traición, el pueblo entero la recordó cómo “la Bruja Roja de la Revolución".


Información tomada del libro SOY BRUJA por Samak.


Los registros de Natalia Matta González fueron borrados de la historia, ya que ella conocía la verdad de aquellos que tenían el poder.

La Roja es bisabuela de Jorge Rosell, a quien le enseñó a leer el café y le contó toda su historia, la cual Jorge plasma en su novela "LA ROJA".

Pronto será la presentación del libro, te esperamos.

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